
sábado, 27 de noviembre de 2010
no quiero que me sellen la boca y los ojos con cuentos

martes, 5 de octubre de 2010
el desamor rociado con laúdano

Los viejos tienen una antigua receta compuesta por vino blanco, azafrán, clavo, canela y otras sustancias además de opio a la que llaman Laúdano.
Se usó durante mucho tiempo para reducir el dolor: dolor de muelas, dolor de garganta, dolor por no poder dormir, dolor por tener tos.. dolor… denominándose como tal desde el más leve resfrío hasta la más fulminante tuberculosis.
Con la posmodernidad, muchos dejaron de usarlo mientras que otros se dedican a distribuirlo en formato de canciones.
La banda porteña Laúdano en canciones ya no cura tantas dolencias físicas, pero intenta anestesiar las del corazón.
Les dejo, para los oídos doloridos y los corazones resquebrajados, una dosis de la canción Mal de amores.
Tenue como amor en las mañanas.
Si uno espía las persianas, el sol salio.
En cada rincón de mi morada
se halla triste y demorada la solución
Ay! el mal de amores. Ay! que mal mi amor.
Ay! el mal de amores, si no hay besos de colores, mejor me voy!
Duele no sentir esas cosquillas
que te arrastran a la orilla del sin-razón.
Escucho su marcha arremetida,
acelera la estampida del corazón.
Y en las noches de tormenta, soliloquio y a dormir.
Por cosquillas en la panza yo abandono la templanza del no vivir.
Tenue como amor en las mañanas.
Si uno espía las persianas, el sol salio.
En cada rincón del escenario
se halla dulce, estrafalario el mal de amor.
Como un virus atorrante que te arrastra al devenir.
Si no viene yo lo busco, si lo busco se escabulle, así es vivir.
Versión con música y voz en:
jueves, 26 de agosto de 2010
me quiero.. no me quiero..??

sábado, 26 de junio de 2010

Después de pasar innumerables veces por la Plaza San Martín, descubrí una estatua sumamente linda y sumamente descuidada por todos.
Se trata de Le doute del artista francés Charles Cordier.
Esta obra fue adquirida en 1905 cuando una comisión enviada por la Municipalidad de Buenos Aires viajó a Europa con el objetivo de comprar esculturas para poner en las plazas de la ciudad que, en esos tiempos, casi carecían de ellas.
La obra se compone de dos personajes: uno es un un joven creyente que se encuentra meditando pensativo junto a su Biblia abierta mientras que a su derecha hay un anciano que parece cuestionarlo y haciéndolo dudar.
En la base de la escultura, se encuentra la inscripción Le doute
A pesar de que se pronosticaba falta de aceptación de la obra pues pensaban que se le criticaría el hecho de que el tema de la obra es poner en duda los temas bíblicos, esto no ocurrió así y jamás provocó discusiones religiosas.
Y, como cierre de este post, un poema del amigo Jorge Luis, a la plaza que alberga tan a la tan virtuosa escultura.
La plaza San Martín
A Macedonio Fernández
En busca de la tarde
fui apurando en vano las calles.
Ya estaban los zaguanes entorpecidos de sombra.
Con fino bruñimiento de caoba
la tarde entera se había remansado en la plaza,
serena y sazonada,
bienhechora y sutil como una lámpara,
clara como una frente,
grave como un ademán de hombre enlutado.
Todo sentir se aquieta
bajo la absolución de los árboles
—jacarandás, acacias—
cuyas piadosas curvas
atenúan la rigidez de la imposible estatua
y en cuya red se exalta
la gloria de las luces equidistantes
del leve azul y de la tierra rojiza.
¡Qué bien se ve la tarde
desde el fácil sosiego de los bancos!
Abajo
el puerto anhela latitudes lejanas
y la honda plaza igualadora de almas
se abre como la muerte, como el sueño.
Jorge Luis Borges (en: Fervor de Buenos Aires)
miércoles, 23 de junio de 2010
con pan y vino se anda el CAMINO

Una vieja amiga siempre me dice que no se puede hablar conmigo porque siempre cito a alguien y a ella le parece que, de esa forma nunca digo lo que yo pienso, sino que me escudo detrás de algún pensador, músico o artista para decir mis opiniones.
Otra, me reprocha mezclar siempre en mis sentencias algún refrán.
Para ella y para todos los que disfrutamos de los remates en las conversaciones con refranes va esto escrito hace un par de años:
Romperme en mil pedazos
para no resignar nada.
Para quedarme con la chancha y los veinte,
en la misa y en la procesión.
Llorar a lágrima viva
porque siempre faltan cincuenta para el peso,
porque vemos cien pájaros volar
pero ninguno está en nuestra mano.
Madrugar, para que Dios me ayude.
Arriesgarme para perder.
Chequear con quién ando, para decirme quién soy.
Y después de hacer todo esto,
echarme a dormir
pues ya creé mi fama.
PD: no cumplí con el post anterior, pero por lo menos no escribí durante el trascurso de ningún partido.. jajaja
miércoles, 2 de junio de 2010
una .... intermedia .... realidad

Hay una frase del amigo Blas que me parece sumamente genial y, a la vez sumamente triste:
"Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber."
Y también:
"¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entra la nada y el todo."
Es la síntesis perfecta de lo que somos: animales – racionales; a la vez que somos individuos, somos seres sociales.
Oscilamos entre la grandeza y la miseria, entre la búsqueda de saber y el escepticismo.
Lo peor, es que esto es lo que más detestamos(al menos, Pascal y yo): ser una contradicción, ser intermedios que aspiran a ser absolutos.
Anoche me di cuenta de algo terrible. Terrible solamente para mí que, para variar soy la convivo conmigo misma todo el día, y la tarde, y la noche-
En el medio de la noche me desperté con una revelación. Supongo que fue producto de algún sueño que no recuerdo ni en parte.
Me di cuenta que no tengo personaje.
Que para algunos soy una cosa, para otros otra; pero que no puedo definirme como nada.
Que no tengo valor más que para ser novia y, siempre que eso genere un moderado placer.
Me recibí hace un poco más de una semana, pero detesto que me feliciten por eso, porque tras esa felicitación sigue la pregunta de qué es lo que quiero, lo que voy a hacer ahora.
Parece fácil, ahora voy a hacer lo que me gusta. Pero después de convencerme de la triste verdad, de que no tengo personaje, la verdad es que no se que voy a hacer.
Pasa antes, pasa después, pero es bueno que pase.
Este intermedio es lo que más odio, como bien acertó Pascal.
Me despido con un poema de Rubén Darío, poeta nicaragüense, representante del movimiento modernista literario de la lengua española, que vivió entre fines del siglo XIX hasta principios del XX (éste solo tiene título de poeta … jajaa.)
Siguiendo la temática que inspiró la creación de este blog, traté de plasmar pensamientos similares en momentos temporales distintos, en geografías y personas totalmente disímiles, para mostrar, como dije al abrir el blog, que “No escribimos desde el suelo, hablamos desde el techo.
Un techo edificado por cientos de pensadores, poetas, científicos, literatos, humoristas, pintores, músicos…que tras ver o escuchar algo sentimos un momento de comunión con ese otro que no conocemos, que no nos conoce, que escribió hace siglos, que compuso desde lugares de los que no podemos ni pronunciar el nombre, que vive dentro de una cultura diferente, pero que nos contruyó un cachito de techo por el que hoy caminamos y al que de vez en cuando hacemos una ampliación.”
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
